Egocéntricos caimanes,
en busca de energías confundidas,
en dementes ríos ,
de relucientes malentendidos.
Suspicaces formas vestidas;
caretas caen con sentido.
Las charlas siguen siendo,
solo un rechinante chillido.
Ahuyenten por lo que mas quieran al vació,
y déjense tomar el pulso en desafíos.
Pues hay gente que no es gente,
que solo son entes.
Y que van navegando en dementes ríos,
relucientes malentendidos,
buscando tu energía confundida,
para meterte un poco mas en el lío,
de que somos una misma especie de frío,
y que no hay ni habrá jamas ni mantas ni abrigos,
capases de albergar tus enjundias
capases de retenerme en un castigo
El amor se vuelve oro,
cuando no hay mas reproches.
El oro se vuelve amor,
cuando no hay mas derroches.
Amor que se vuelve oro.
Oro que se vuelve amor.
Gino Tunessi

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